Javier Alemán

Sobre el liderazgo (III)

In Psicología, RRHH on febrero 17, 2012 at 8:43 am

Hemos hablado ya de lo que significa liderar, de las diferencias entre liderar y dirigir y de las distintas maneras en las que debe un líder comportarse dependiendo del contexto del grupo y de los resultados que busque. A estas alturas, con nuestra experiencia y lo aprendido, estamos más que capacitados para realizar un liderazgo eficaz y eficiente, pero nunca está conocer de qué manera aprenden las personas a las que lideramos.

Cuando queremos transmitir una serie de habilidades a nuestros captadores tenemos que valorar, en primer lugar, si están preparados para asumirlas. No valdrá de nada dedicar tiempo a alguien que está en el trabajo por estar y no tiene interés en mejorar. Una vez que valoremos que nuestro compañero esté dispuesto, habrá que tener en cuenta que no todas las personas aprenden de la misma manera.

Según una investigación de Honey & Mumford (1982), los seres humanos aprendemos combinando cuatro estilos distintos: activo, teórico, pragmático y reflexivo. Normalmente, en una persona siempre hay uno o dos estilos que destacan por encima de los demás, siendo difícil encontrar a alguien que aprenda con los cuatro por igual.

Para alguien activo, aprender significa actuar. Son gente que necesita desafíos constantes y tareas que hacer, haciendo muchas veces cosas sin pensar en las consecuencias. Aprenden mejor haciendo la actividad, pero hay que darles variedad para que no se aburran. La mejor manera de que aprendan a parar a un socio es…¡decirles que lo paren!

Por el contrario, alguien teórico necesita manejar explicaciones en las que las cosas encajen y tengan lógica. A la hora de enseñarles una tarea es importante darles fundamentos y muchas explicaciones, porque no les bastará con ver el acto.

El estilo pragmático es parecido al activo. Les gusta poner en práctica lo aprendido, pero antes de hacer algo van a necesitar una serie de directrices. Si queremos enseñar una habilidad a alguien pragmático tendremos que explicársela y darle varias formas llevarla a cabo.

Finalmente, una persona con aprendizaje reflexivo necesita observar y tener tiempo para procesar la información. A alguien así le vendrá bien hablar con compañeros distintos y ver cómo hace cada uno el trabajo.

Manejando estos conceptos y hablando con nuestros captadores podremos identificar cómo aprenden, al menos de manera general, e individualizar las actividades formativas de cada uno para que puedan aprender de la mejor manera.

Ahora que sabemos todo esto podremos también identificar quién es más apto a la hora de delegar, que será de lo siguiente que hablemos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: