Javier Alemán

Vivir sin caras-B

In Música, Personal on octubre 2, 2013 at 8:22 am

vinilo

El término “cara-B” viene de la época del single en vinilo, que venía con su tema principal (A-side) y alguna canción inédita como plus para el comprador en la otra cara (B-side).  Eran canciones que no llegarían al álbum (el single precedía a su lanzamiento) y en muchos casos, descartes.

Durante una gran parte de mi vida hice acopio de caras B de decenas de mis grupos favoritos. Estás en esa fase de la adolescencia en la que descubres la música que te emociona, y te das cuenta de que quieres más y más. Si uno de tus grupos favoritos sólo tiene dos discos (o veinte, da igual), siempre acabas queriendo escuchar más. Y recurres a las rarezas, a las colaboraciones inéditas, a las versiones y, en definitiva, todo eso que acaba apareciendo en singles como cara-B.

En la época, era una labor casi de arqueología, porque primero había que investigar con celo de doctorando. Era común topar con fraudes (grupos que subían sus canciones con el nombre de grupos famosos), flipadas de la gente que creían escuchar a un grupo cuando sonaba otro, colaboraciones imposibles (Sepultura & Pavarotti) que jamás se dieron… Eso, en un momento en el que la Wikipedia no se había ni soñado, en el que muchos grupos no tenían ni web y que, de tenerla, casi nunca tenía información actualizada sobre discografía y rarezas. Así que había que armarse de paciencia y bucear por foros extraños (que eran más “message boards” que foros), canales de IRC y Soulseek con la ceja levantada y el oído afinado. Porque era imprescindible encontrar más y más canciones.

Y aún así, las confusiones pervivían y alguna se ha perpetuado. Por ejemplo, el mítico Valley of Misery, que muchos pensamos que sería “lo nuevo” de Metallica antes del infumable St.Anger. Aún a día de hoy las búsquedas en Internet te señalan la canción como de Metallica, cuando es de un grupo llamado HolochausT. Se parece un montón y es mejor que todo el St.Anger entero, eso sí.

Running through propellers, una de mis canciones favoritas de Dredg

Pero me dejo de rodeos. A base de noches hasta las tantas de exploración con módems de mierda, de maldecir gente que se desconectaba del Soulseek cuando te quedaba poco por bajar y de años y años, me fui haciendo con una inmensa colección de temas inéditos de mis grupos favoritos. Y en cuanto empecé a trabajar, me volví loco a comprar singles. Aún a mediados de los 2000 había grupos que incluían caras-B en sus sencillos, aunque ya se iba consolidando la mierdosa tradición de meter un remix o un directo chusmoso y pa’lante. Pero había, claro que había, y yo me volvía loco comprando, bajando y editando los tags con el Winamp para que cada canción estuviera bien clasificada. ¿Pertenece esta inédita de Dredg a una edición europea? Lo indico. ¿Esta canción viene con una revista? Pongo la revista. Y así.

¿El problema? No conservo muchas de estas canciones. De hecho, acabo de volver a comprobarlo. Muchas murieron con los sucesivos cambios de ordenador. Basta que un disco duro que uses de copia de seguridad te falle, sea borrado sin querer o te haga falta para otra cosa  y sea urgente. Basta sólo eso para que una parte de tu vida se vaya al infierno de la inexistencia. Contribuyó, también, mi costumbre de escuchar los discos enteros (desde hace mucho los almaceno así en el ordenador, por disco; cuando antes lo hacía por grupo). Sí que conservo mis singles comprados y algún recopilatorio de caras-B que pueda tener, pero no son ni la décima parte de todo lo que tenía.

Recuperarlas ahora parece más difícil de lo que fue en su momento, y es curioso. Con el aumento de velocidad en las conexiones a Internet, a día de hoy nadie comparte una sola canción, sino que sube discos completos. Pocas almas cándidas se molestan en compartir un fichero con dos canciones inéditas pudiendo meter una discografía entera (que no suele incluir cosas no oficiales o rarezas). Y yo, que consumo casi toda mi música a través de mi suscripción a Spotify me encuentro que no tienen apenas singles en su sistema. Queda recurrir a Youtube o buscar en profundidad. Pero claro, también he olvidado muchos de los títulos de las canciones. No de mis favoritas, pero sí de muchas interesantes que, por lo que sea, se hicieron un hueco musical en mí pero no consiguieron hacerme aprender sus nombres.

Condenado a vivir sin apenas caras-B, rebuscando en la memoria títulos y melodías, buscando momentos en los que recordar qué canciones echa uno de menos cuando mira a la estantería y sabe que no está en ninguno de esos CD’s. Pero ojo, no todo es malo. También pasa que, muy de vez en cuando, sí que surge alguna de ellas en Spotify, entre los pocos singles que suben, y se convierte en una de tus favoritas del grupo, como cuando tenías 15 años. Por ejemplo, ésta:

Anuncios
  1. […] más de oír discos completos que canciones. También, que cuantas más canciones, mejor (y de ahí mi amor a las caras-B). Y sin embargo, hay que reconocer que a veces las producciones más largas no son todo lo buenas […]

  2. […] sí, el trono en cuanto a canción más escuchada ha sido para una cara-B, una canción perfecta de Editors: An eye for an eye, que sólo ha resistido el envite […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: