Javier Alemán

La BSO de La Reina de los Condenados

In Música, Personal on diciembre 11, 2013 at 9:56 am

lestat

La Reina de los Condenados (2002) es un horror de película, pero tiene un pequeño detalle que la hace algo digna de salvación. Poca cosa, eso sí.

Es la continuación oficiosa de Entrevista con el Vampiro (1994), aunque no interviene ninguno de los actores de la película anterior, ni nadie relacionado. Cuando digo que es oficiosa es por eso, porque es una adaptación de los dos siguientes libros de las Crónicas Vampíricas (Lestat el Vampiro y La Reina de los Condenados), condensada en una única película muy mala que quería convertirse en un éxito de taquilla.

Yo siempre tuve claro que iba a ser un bodrio, y ya con los diecisiete años que tenía en la época había tomado la decisión de no verla de ninguna de las maneras. Influyó mucho ver lo que iban sacando y que no estuviera Tom Cruise en el reparto. Y eso que no soy fan del actor en absoluto, pero creo que lo bordó tanto en el papel de Lestat, que acabó convirtiéndose en una imagen icónica del vampiro: hasta la fecha me ha sido imposible abstraerme de su cara y manierismos cuando he leído la obra de Anne Rice.

Pero ay, acabaron haciéndome verla.

untouchables

En la época, Korn eran un grupo que aún merecía la pena. Aún no había aparecido el Untouchables (2002), pero empezaban a filtrarse sus canciones (con nombres tan míticos como Donuts & Porno o Anna Konda, que acabarían cambiando en el tracklist final). Para mí, ése fue su último gran disco y el sonido que no tenían que haber abandonado nunca, algo que les hacía sonar realmente diferentes en un mercado de nu-metal que ya estaba saturadísimo y casi hedía. Pero ay, no tuvieron la sabiduría de Deftones y empezarían a dar palos de ciego hasta ahora, con “vueltas a las raíces” infames y coqueteos con el dubstep. Pero no estamos aquí para hablar de eso.

Decía que aún no había salido el disco, pero a mí me traía loco. Sabía que su cantante y líder, Jonathan Davis, estaba participando en la composición de la banda sonora de la película, creando una música más densa, más “tétrica”. De hecho, luego afirmaría que había influenciado las composiciones con el grupo. Ya antes de que saliera la película empezaron a filtrarse algunos de los temas de la banda sonora, con un detalle curioso: había compuesto las canciones, pero no cantaba en ninguna de ellas. Lo hacían varios amiguetes que había tenido que llamar: Wayne Static (Static-X), Jay Gordon (Orgy), Chester Bennington (Linkin Park), David Draiman (Disturbed) y Marilyn Manson. Yo no tenía nada en contra, porque para mi criterio musical eso fue (en su momento) un dream team, pero…¿qué había pasado?

Estaba planeado que fuera el propio Jonathan el que cantase en las composiciones, pero tuvo un lío con su discográfica (Sony), que veía un conflicto de intereses entre la banda sonora de la película (la editaba Warner) y la aparición, unos meses después, del disco de Korn. La solución fue editar las canciones en el disco con las voces de otros, permitiendo dejar las originales en la película (el cantante ponía la voz, y el actor hacía que cantaba, cual miembro de NNGG). Ahí me jodieron.

Me jodieron porque en su momento era fan fatal de Korn, y tenía que oír, de alguna manera, las canciones originales. No creo que haga falta recordarlo, pero en 2002 no había YouTube (ahora las canciones están ahí) ni ningún medio para hacerlo, así que tuve que plantarme en los vetustos Multicines Óscar (qué aroma a infancia que tienen) y aguantar la jodida película. Recuerdo que nos sacaron de la sala por una avería en el proyector y tuve que esperar dos horas más, ¡esperar por una película que no quería ni ver! Pero al final lo conseguí. Pude escuchar varias de las canciones que ya me sabía de memoria con la voz de su autor original, ayudándome a sobrellevar una cinta que ya de adolescente me pareció infumable.

Ahora lo pienso y me parece una locura, porque la diferencia no es tanta (y supongo que con el tiempo me acostumbré a las versiones editadas), pero así eran mis tragaderas cuando hay música de por medio. Menos mal que las nuevas generaciones tienen un Internet en condiciones para ahorrarse aventuras así.

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  1. […] grupos de los que me gustaría hablar: Knives of Neptune (sempiternos en este blog), Kula Shaker, los Korn de mi adolescencia o los Killswitch Engage de mi […]

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