Javier Alemán

K de Klimt 1918

In Abecedario, Música on mayo 15, 2014 at 7:43 pm

dopoguerra_postcard

Se casaron junto al mar.

Tras haber dejado atrás la J hace tiempo, seguimos con el abecedario musical. Es curioso, pero para un proyecto que me propuse para dinamizar el blog, con el que presuponía que escribiría muy a menudo, la cosa se ha ido eternizando. Imagino que es porque muchas veces me apetece escribir sobre otras cosas, y porque también me cuesta mucho decantarme por un grupo por letra. Ahora llegamos a la K, y hay un buen puñado de grupos de los que me gustaría hablar: Knives of Neptune (sempiternos en este blog), Kula Shaker, los Korn de mi adolescencia o los Killswitch Engage de mi post-adolescencia.

Pero mira, me ha dado por hablar de Klimt 1918, quizá porque son menos conocidos que todos los anteriores (salvo que Los Cuchillos de Neptuno) y hay algo del alma indie de Nivel Oculto que me persigue hacia otras facetas de mi vida. Así que hablemos de ellos.

El grupo alude con su nombre al artista Gustav Klimt (esa parte era evidente, ¿no?) y con la fecha al año de su muerte (y de la finalización de la Primera Guerra Mundial). Son italianos, y sin embargo, no hacen gothic metal en plan Lacuna Coil (aunque sí empezaron haciendo algo en ese plan). Más bien están en esa categoría que existe en mi mente de “grupos a lo Dredg” que tan feliz me ha hecho. Un rock muy apoyado en riffs potentes, pero con muchísima melodía, paisajes más artísticos y letras trabajadas para crear un conjunto bastante melancólico, pero bien bonito. Leo por ahí que ahora mismo hacen algo más indie y menos metalero, pero todavía no lo he podido comprobar (están grabando su nuevo disco ahora mismo).

La cosa es que hubo una época de mi vida, una faceta, en la que la mayoría de música que escuchaba era del estilo “grupos a lo Dredg”. No sabría situarla exactamente en el tiempo, pero creo que fue antes de irme a vivir a Bilbao y los primeros meses que estuve allí, donde ya experimenté mi eclosión post-rock y me volví un snob que oye música sin voces continuamente y escribe en plan poético sobre ello.

Lo pienso y sí, debe ser en esa época, porque fue mientras vivía en Bilbao cuando, tirado en un aeropuerto de Londres, escribí uno de mis mejores cuentos (y el único que ha ganado algo hasta ahora). Lo hice basándome en una canción de Strata, otro de esos grupos maravillosos “a lo Dredg”, que me tenía secuestrado emocional y musicalmente. Estaba enganchado a los Dredg, Strata, Dear Future, Fair to Midland…Y entre ellos había descubierto a Klimt 1918. Lo hice con su disco Dopoguerra (2005). Me llamó mucho la atención la portada, con esa chica mirando hacia el cielo, esos tonos rojizos y la ciudad de fondo. Recuerdo ver el tracklist e ilusionarme con el nombre de la primera pista tras la intro: They were wed by the sea (Se casaron junto al mar). En su momento me pareció un título muy evocador para una canción, pensaba que algo bueno debe empezar si arrancas hablando de esto:

Come, please, dance me to the end of trouble’s coil
Wet my lips with shining sand and wishful speech.
Catch me, catch me if you can, along the shore
On the water front-we are-wed by the sea

Recorría en guagua trayectos infinitos entre Bilbao y Zaragoza y la mayoría de veces anochecía a mitad de camino. Y qué casualidad, una de las canciones del disco se llamaba Nightdriver. Para mí perderme en esos acordes finales de la canción, tirado en la hilera de dos asientos del Alsa que me llevaba de un lado a otro mientras llegaba el crepúsculo tenía algo de acto poético, de viaje literario. Me aprendí de memoria el disco y su “melancolía bonita” me hacía más llevadero tanto viaje. Sólo por eso, por aquellos momentos de belleza y la compañía que me hicieron se merecen un homenaje.

 

Ahora apenas los oigo, como a muchos de los grupos de esa época. Muchos de ellos me siguen gustando muchísimo, pero sigo secuestrado por el post-rock y las incursiones ocasionales a clásicos de siempre como Los Planetas o nuevas entradas mi lista de éxitos, como Editors o White Lies. Con este post aprovecho para escucharme de nuevo su disco (entero, como mandan los cánones) y traerlos de vuelta a la memoria.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: