Javier Alemán

L de Le Noise

In Abecedario, Música on junio 29, 2014 at 8:52 pm

El camino a casa

Hablamos de la “L” en el abecedario musical.

Al llegar a semejante letra echo la vista a atrás y me encuentro con un montón de grupos de los que me gustaría hablar en algún momento. Ahí entrarían cosas como Limp Bizkit, por su valor como pasaje hacia la música durante la adolescencia, compartiendo sitio en la letra con Ladytron (que conjugan adoración musical y estética, ejem…) o uno de los grupos más importantes de España, Lagartija Nick, que han tocado lo que les ha dado la gana entre noise, pop, metal, juntarse con Morente para el colosal Omega (1996) o bizarradas electrónicas de retrofuturismo en homenaje a Val del Omar.

Pero no, hablaré de Le Noise, a los que durante un momento de mi vida escuchaba sin cesar.

Y lo cierto es que no recuerdo muy bien cómo llegué a su primer disco, El camino a casa (aparecido en 2008, un año después de ganar el Villa de Bilbao), pero sí que durante todo ese año lo escuché en profusión. Tras volver de vivir en Bilbao me hallaba en un Tenerife muy distinto al que dejé: una capital más “bonita” y arreglada (de alguna manera hay que seguir sacando votos) y un tranvía que unía Santa Cruz con La Laguna, y a medio camino la universidad, lo que me quitaba la excusa del mal funcionamiento de TITSA para escaquearme de clase.

Así que por fin iba a clase acompañado por mi fiel iPod nano de los de antes, y me desgastaba los oídos escuchando el disco. Había algo extrañamente emocionante en él, e imagino que tenía que ver con saber que el grupo era de ese Bilbao del que había “huido”, de ese largo camino a casa del que hablaba el disco, muchas veces sin voz. Insisto: el grupo es de Bilbao y es grande en términos aritméticos: son ocho sus miembros, pero a diferencia de cosas como Slipknot, aquí no sobra ninguno.

Escuchaba sin cesar dos canciones: Drivin’ late home y Mantra, dos canciones largas y casi instrumentales, y cabalgaba las vías camino a casa, al trabajo y la universidad. Volví dos semanas a Bilbao por trabajo y me encontré el disco en Arise, la mítica tienda metalera del Casco Viejo. Todavía me arrepiento de no haberlo cogido, porque por una cosa o por otra, siempre está faltando en mi colección.

Pero, ¿a qué suenan?

Ellos se definen como rock cinematográfico, y no podría estar más de acuerdo. Suenan, saben y se sienten a puro cine, a westerns viejos y polvorientos, a clásicos inmortales como ese sampleado que meten de La Noche del Cazador. Poquísimas voces (inglés, euskera, castellano) porque no hacen falta y desarrollos muy largos les emparentan con el post-rock, esa sucesión hipnótica de notas que te susurra en la oscuridad. Y muchas de esas voces son extractos de películas, pero muy dentro de contexto, expresando con otras voces lo que el grupo quiere decir.

Pero también tienen toques jazz y un regusto muy folk, muy fronterizo, con toques de Calexico y Nick Cave. En absoluto lo que hacen es música sencilla, pero esas inmensas capas con las que rellenan cada tema no se hacen difíciles de escuchar. De hecho, estoy seguro de que es un grupo al que se podría acercar mucha gente que no esté acostumbrada a lo más complejo del post-rock y disfrutarlo.

Es curioso cómo un grupo vasco puede sonar tanto a esos Estados Unidos cinematográficos, casi mitológicos, y tener a la vez una voz tan propia. Y eso, antes de la pequeña moda de revisitar el folk y la música de raíces que está surgiendo en España.

Para muestra de su maestría, semejante botón:

 

Lo que no entiendo es cómo he podido olvidar durante unos años a un grupo que me impactó tanto en su momento y cuyo disco de debut tanto desgasté. Porque sólo he vuelto a topar con ellos buscando bandas con nombres que empezaran por la “L”, y ahora estoy en casa oyendo el disco de nuevo, intoxicado. Contento descubro que sacaron otro disco en 2011 y lo llamaron Neil Young, imagino que para completar la broma (se llaman así por un disco del músico canadiense)

Así que hoy tocará sobredosis de ellos para escuchar lo que me he perdido, aunque tendrá que ser en su perfil de Bandcamp, porque no están en Spotify. Y aunque no la actualizan desde 2011, me quedo atento a su web, donde pone que pueden comprarse sus discos.

Qué pena que la memoria te prive de cuando en cuando de música así, pero qué alegría es escucharla de nuevo, adentrarle en sus pasajes cinéfilos que casi son más película que música.

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  1. Javier

    Mil gracias por tus comentarios, emocionante leer cómo algo que hemos creado entre amigos en Bilbao puede emocionar a otras personas…me alegro mucho de ver que hemos logrado transmitirlo…

    Por cierto, el disco se llama Neil Young porque ese mismo año el sacó su disco Le noise.

    Creamos el grupo en la uni (somos ingenieros varios) y en un principio el nombre estaba relacionado con el ruido…y al final se quedó le noise…

    Pues eso, mil gracias y un saludo ¿quieres que te mandemos el disco?(creo que se han agotado las copias pero intentaré conseguir uno)

    Juan

    • Hola Juan,

      Muchísimas gracias por tu comentario y tomarte el tiempo para leer lo que he escrito de vosotros 🙂

      Por supuesto que me encantaría hacerme con el disco, si finalmente acabas encontrando uno, ¿me puedes escribir a javier.alemang@gmail y lo arreglamos?

      Un abrazo desde Tenerife

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