Javier Alemán

Perros, gatos y lémures

In Literatura on agosto 20, 2015 at 4:39 pm

perros gatos

Escritores y mascotas, compañeros de soledad.

Sería muy presuntuoso tratar de decir que el escritor es una criatura especial, y que más especial es su relación con el animal que le acompaña durante un tramo de su vida. Por eso es una maravilla “Perros, gatos y lémures” (2011) de Errata Naturae, porque no cae en esa simplificación idiota de quien se siente especial por escribir. No, no va de esto la cosa. La colección de ensayos-relatos sí que ahonda en determinados momentos en la lógica soledad de la escritura y sobre cómo otro ser humano puede sobrar en ese momento, pero un animal logra cabida. Y aún así, tampoco es sobre eso.

Al menos yo lo he entendido como otra cosa: como una celebración de esa relación especial que tiene un ser humano con su “mascota” (no me gusta nada el término), sea o no escritor. El hecho de mezclar el tema se debe, fundamentalmente, a que mayor es la celebración cuando alguien sabe juntar las letras necesarias y tocar las teclas adecuadas para lograr que sintamos lo mismo que siente, cuando es un escritor el que describe su relación.

A lo largo de dos partes más o menos diferenciadas (realmente tres), asistimos primero al relato de la vida de los animales de compañía de varios escritores y luego a la propia experiencia de otros como Andrés Trapiello, Soledad Puértolas o Ignacio Martínez de Pisón. En sus páginas conoceremos la incesante compañía canina de Virgina Woolf (que llegó a escribir sobre Flush, uno de sus perros), la mirada perezosa del bulldog de Capote y el gato que jamás domesticó Cortázar. Y como colofón, el especial afecto que tenía Lord Byron por su perro Boatswain, al que dedicó uno de los cumplidos más bellos que se le podría dedicar a nadie en su epitafio:

“Aquí reposan
los restos de una criatura
que fue bella sin vanidad
fuerte sin insolencia
valiente sin ferocidad
y tuvo todas las virtudes del hombre
y ninguno de sus defectos”

Pero sin duda lo mejor del libro, lo que brilla con una luz cegadora, es el descarnado relato de Trapiello, a cuenta de la muerte de su perrita, Mora. Un texto llano y sencillo, capaz de hacer sentir al lector el terror que se siente cuando uno ve que con su animal hay algo que no va bien. Porque lo común es acabar sobreviviendo siempre a perros, gatos, pequeños roedores y pájaros: con nuestra familia animal casi siempre somos el padre que tiene que dar sepultura a sus hijos. El descubrimiento del tumor de Mora, el esperar algo de empatía por parte de la veterinaria y ese privilegio final que es poder morir rodeada de sus seres queridos, casi dando permiso para salvarla del dolor… Es imposible no recordar las veces que a uno le habrá pasado y que no se escapen las lágrimas.

Tierno homenaje a todas estas criaturas y a quienes vivieron con ellas, estoy seguro de que no sólo gustará a quienes disfrutan leyendo sobre los escritores y sus procesos. Encantará también a todo el que haya compartido un trocito de su vida con un animal, que quizá disfrute menos con la parte biográfica pero sienta helarse su corazón con su mejor relato y se conmueva al ver que no está solo, que son muchos más los que han amado a un animal de una forma con la que es imposible amar a una persona.

Anuncios
  1. […] mención extra merecen los dos libros de la editorial Errata Naturae que me he zampado este año: Perros, gatos y Lémures combina sensibilidad, ensayo y amor hacia las mascotas con un par de piezas literarias muy […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: